Ustedes haciéndome famoso

Mostrando entradas con la etiqueta Alejo Rolong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alejo Rolong. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de mayo de 2013

El viejo verde de la familia.


En un hogar donde tus hermanas a tu edad ya tenían al menos un hijo, tu abuela presumía dos de los cinco que tuvo –Los abuelos eran unos loquillos en esas épocas- y tu mamá parecía satisfecha con dos, lo que te hace pensar que después de 10 años sin hijos y con una edad ya avanzada, fuiste un mal cálculo o un golazo de pre-carnaval. –Sin duda alguna, fue así-
Si a esa introducción le agregamos que en mi casa el único hombre soy yo, que me ha tocado vivir a la fuerza ciertos dramas de las parejas, que muchos de mis amigos del colegio ya tienen hijos y que cada minuto que pasa no siento que me esté volviendo más joven, no es tan descabellado pensar que a tus casi 24 años, estas a un paso de volverte en el viejo verde de la familia.

“Pero yo pensé que lo de viejo verde era por tus gustos hacia las mujeres de menos edad” esa frase fue la primera expresión que mi segunda hermana pronunció al leer esos dos cortos párrafos anteriores, y bueno, no la culpo, algunos amigos también plantearon la misma suposición antes de entonar algunas risas. Supongo que por ese lado también podría validarse este escrito, pero yo no lo veo así, Dios sabe como hace sus cosas y estoy feliz por lo que está haciendo ahora mismo.(si quieren recordar mis razones por las cuales me gustan menores, lean uno de mis escritos, por ahí anda). 

Dicen que los 20´s es la década para disfrutar al máximo todo lo que te ocurra y los 30´s la de sentar cabeza y comenzar a construir una vida. En teoría eso suena muy bonito, pero seamos honestos, ¿cuántos de ustedes creen que estarán igual de bien parecidos después de los 32 años? o si conocieron a una mujer encantadora a los 25 años ¿Que harán? ¿Dirás que no solo porque tú regla de la estabilidad dice que es a partir de los 30 que conseguirás el amor? ¿Te crees Ted Mosby? Si la oportunidad llega, aprovéchala. Pero como el tema de hoy es hacerlos sentir mal, no me pondré romántico, el problema es cuando esa “oportunidad” no aparece, en tu vista no hay nadie que te haga pensar que valga la pena, que hasta lavarías los pisos de la casa por ella –para nosotros eso es mucho esfuerzo señoritas- y es donde comienzas a sentirte el “viejo verde” de la familia. Para esas personas, unos tips (Ojo, esto aplica para mujeres y hombres):  

No miren colegiales: Ya esa etapa se vivió y se disfrutó, no querrás volverla a sentir involucrándote con personal menor de 17 años, ni porque tu desgastado y vulgar cuerpo te pida a gritos colágeno.

No llamen “pollos” o “pollas” a los de menos edad: es uno de los principales factores que indican que estas a punto de volverte un viejo o vieja verde, ¿A quién le agrada que le digan así? Las canas no se ven mal si van acompañadas de una buena educación y buen gusto, ¡por favor!

No ofrezca tanto su apartamento por muy solo que se encuentre: seguramente su entorno piensa que es un profesional exitoso al tener más de 30 años y vivir solo en un apartamento de lujo, no dañe esa imagen ofreciendo su casa para cualquier plan que salga, es una forma más de demostrar su desespero.  

No frecuente grupos de amigos donde seas siempre el mayor: Si el grupo de amigos que frecuentas todos son menores que tu, y además, la mayoría está emparejada, creo que es hora de cambiar, porque no hay la menor duda de que te ven como el viejo verde y el que paga siempre la cuenta en los bares que frecuenten. Encuentra amigos de tu edad, seguramente hay varios en la misma situación que tu.

Yo pienso que con esos “tips” tu imagen de viejo verde ante el mundo se puede reducir, no puedo afirmarlo porque no tengo esa edad, pero muchos que tal vez lean esto y cumplan el requisito, podrían decirme que tan alejado de la realidad estoy. También pienso que lo importante no es desesperarse, aunque sea un ejemplo de la ficción tenemos que aprender mucho de Ted Mosby, si, el desgraciado que nos hizo esperar 8 años largos para conocer su esposa, aunque tuvo sus picos de desespero, también tuvo etapas de sensatez y de mucha diversión, es la mezcla necesaria para llevar una buena vida.

Y lo que dije sobre la belleza es cierto, o ¿crees que a los 32 vas a estar igual de bien parecido?... 

lunes, 7 de enero de 2013

Crónica de una película porno criolla.



Como un “oso” pornográfico calificaría ese momento, ¿La trama? Si se le puede llamar así, consistía en que Adolfo (yo)  estaba de vacaciones en la paradisíaca ciudad de Barranquilla y al lado  de su primo Guillermo (el director) se propusieron hacer una “locura” sobre ruedas. Para  tan magno objetivo necesitaban a una linda mujer, que muy inocente y sin saber que le deparaba (risas) se subía al vehículo pensando que era uno más de los tantos que prestan el servicio  público  en la ciudad. Señores, así comienza mi crónica de una película porno…

Fue una mañana de Mayo, yo estaba algo nervioso. Ella, por el contrario, muy convencida. No podía dejar de pensar en el ruido ensordecedor de ese “bus” al andar. Ella usaba esa escena para hacer bromas y soltarse –y de qué manera-.  Mis movimientos eran torpes, no sabía qué hacer, lentamente me tomó la mano y la colocó en su paraíso. Me miró, la miré, me miré, reacción nula de mi parte y las risas de todo el personal que acompañaba no se hicieron esperar, ¡para el recuerdo!  -tranquilo, eso siempre pasa la primera vez- dijo ella, y bueno, para ser sinceros también lo dijo el director, que a su vez hacia de camarógrafo y maquillador “¡hay poco presupuesto!” “no te de miedo por tenerme tras tuyo, ¡sigue actuando!” unas de sus frases más célebres las cuales marcaron mi vida.

El show tenía que continuar y por ese “impase” no se iba a detener todo “¿Sabes cuánto costó la alquilada de este bus? ¡Tu sueldo! Así que más te vale que reacciones” fueron las siempre motivadoras palabras del director. –yo me encargo, esto lo soluciono en dos minutos- dijo ella con mucha seguridad.  Me sentó en la  cuarta banca del bus, mis ojos solo miraban su espalda (¡Dios que espalda!) hasta que se le dio por bajar su falda, obviamente centré mi atención en otro lugar y sin darme cuenta ella había conseguido lo propuesto, “Ahora sí, ¡A grabar!” dijo emocionado (un poco más de lo que realmente debería) el flamante y cotizado director.

Todo comenzó  con una corta  charla entre Guillermo y la inocente mujer, la cual tenía un nombre  poco creíble  para cualquier mundano y muy común en locaciones como burdeles, cabarets y salas de chats calientes, Salomé. Ella, aparentemente sorprendida por la cercanía de ambos y los chistes de mal gusto poco  a poco fue cediendo a las pretensiones de Guillermo, el cual  usando  técnicas de conquista poco efectivas en el mundo real, pero  que en este  mundo funcionan a la maravilla, logra  desprender de su ropa a la “inocente” mujer.

“¿Qué están haciendo?” “¡Yo no me quede  para  esto!” “Detente Adolfo” eran sus  líneas  en ese instante. Fue casi que imposible  no notar lo mala actriz  que era, sin embargo todo tenía que seguir, mi pena se había  ido y la emoción se apoderó de mi. Lastimosamente me excedí y mi “euforia” no pudo esperar a que la inocente dama al menos quitara su ropa, ¡Pasó  lo inevitable! Todos  me miraron consternados, nadie lo podía creer, cinco  segundos de silencio acompañados de burlas de todo el Staff de la producción, hasta  el chofer –pobre Sr Euclides, tocó llevarlo al hospital y todo- que debía estar  concentrado en la vía moría de la risa.

Salomé me miro con algo  de pena –se notaba que le gustaba- recogió sus cosas y dijo: “ahora lo volvemos a intentar” eso me lleno de tranquilidad. Fue una lástima que la dicha durara tan poco, el director casi que me tira del bus en movimiento, “¡Nunca debí creer en ti!” “¿Quién trajo a este precoz? ¿No le ven la cara? ¿Qué diablos estaban pensando?” al escuchar eso, recogí mi ropa e intenté  bajar del bus en movimiento no sin antes decirle unas cuantas cosas  al “productorcito” de quinta que estaba a cargo: “¿A usted  como se le  ocurre  crear un buen ambiente en un bus tan viejo? Esto  no es sano para ningún actor, si es que se le puede llamar así a este trabajo. Usted a mi no me viene a ofender, lo poco que hice solo fue por esa bella dama, ni el dinero me interesa. Recapacite, busque a Dios” después de esas sabias y francas palabras bajé  del bus.

“Desnudo pero  jamás indigno” se convirtió en mi lema de vida a  partir de ese momento, no importase cuan derrotado  o avergonzado  esté, siempre será mi esa mi filosofía. El  filme  o lo poco que se pudo grabar de él nunca salió  a la venta, jamás volví a ver a Salomé y mi vida cambió completamente. ¿O a quien no le cambia después de verse desnudo y de pié en un vehículo  que normalmente se  usa  para trasportar personas por toda una ciudad?


Glosario.
Trama: Dícese el contenido de alguna cosa, ya sea libro, película, obra de teatro, hasta la vida misma. Ejemplos: Ese libro  tiene una buena trama *Refiriéndose al contenido del  libro* Esa chica cada que la veo me trama más *Refiriéndose a lo  buena que esta la chica en mención*

domingo, 16 de diciembre de 2012

Lo más “rankiao” se crea cuando estoy enguayabado o despechado.


No señores, no me he vuelto Reggaetonero, tranquilos.

Parece ser el síntoma perfecto para que las pocas palabras que se inventa este remedo de blogger se junten y formen párrafos agradables para el ojo altamente critico de ustedes –me levanto y les hago una venia señores- no tengo como darles una explicación de este extraño acontecimiento, pero les juro que así pasa.

En realidad este  escrito es otra parte de mi gran y conocido título bloggero Sumergiéndose un poco en la vida personal  del autor…  pero no quise ser tan obvio y mamón, por lo que me he inventado otro lema, que viene siendo lo mismo, aunque con una sola diferencia, les contaré mi estado de ánimo o de embriaguez (jaqueca postborrachera) con los que  escribí esas célebres historias.

Espero que disfruten el saber en qué estado estaba cuando escribí mis más famosas frases con las cuales ustedes han reído, llorado, sangrado, golpeado, tenido sexo, etcétera. –Disfruto mucho cuando me las doy de divo, ya no les debe sorprender, es más, este corchete sobra-
Sin más cuentos y sin más chistes, les dejo mi confesionario.

Las flores ya no mojan cucos: hace poco cumplió un año esta historia, fue uno de los momentos más difíciles de mi vida sentimental, recuerdo que con ese detalle no buscaba nada en específico, pero después de esas respuestas –si es que a “gracias” se le puede llamar una respuesta, por favor- mis ánimos y ganas de seguir quedaron en el piso. Pensé que era el acabose, una hecatombe, como lo quieran llamar, pero en realidad era lo que necesitaba para despertar  y darme cuenta que era lo justo, ya que había obrado de muy mala forma.

Esta historia duró en borrador mucho tiempo ¿la razón? Necesitaba tiempo para alejar la rabia y resentimiento que dejó esa amarga experiencia, y así poder entregarles algo que merezca y valga la pena ser leído. Recuerdo que cuando lo escribí no estaba ebrio, mucho menos melancólico, la emoción perfecta para describir este momento la llamaría “sentir un fresquito, recordar y sonreír” si, ese sería el nombre perfecto de lo que sentía.

Al aire sin editar, las mejores historias se crean en el baño: yo y mis complejos sociales, también pudo llamarse  así esta historia, fue un momento de liberación, saliendo de la rutina tomando con mi mejor amigo, el cual vive al otro lado de la ciudad, pero es la persona más sencilla que ustedes pueden encontrar en ese “distinguido” mundo. Siempre que hacemos ese plan me quedo en su casa –me asusta lo extremadamente gay que sonó esa frase- y bueno, el guayabo y el malestar hacen su entrada triunfal al día siguiente. Buseta con guayabo a las 11 am del domingo, llegar a tu casa en el sur, sin cielo raso, el cual pareciera que se confabulara con el  sol para hacerme pasar un mal y enguayabado día.  Desesperado entro al baño a darme una ducha –la cual duró como una hora, pero no malpiensen, ya pasé esa etapa- y con tantas ideas y quejas  en mi cabeza, añadiéndole un despecho eterno, apareció esa particular entrada, que por alguna razón que en serio desconozco, es la segunda más leída.

Sumergiéndose un poco en la vida personal del autor: la rabia y el sentimiento de engaño en su máxima expresión, me sentí utilizado esa vez, ¿Cómo es posible que hablas con una persona por casi un mes completo, obviamente ambos mostrando intenciones, se conocen, se besan, la pasan bien y a los dos días se pierde y sale diciéndote que sigue enamorada del ex? Esa misma noche, después de descargar mi ira (sin perder lo cortés, obviamente) escribí esto, que sin decirles mentiras, no demoré más de media hora en prepararlo, creo que fue la primera vez que escribí con tanta ira, sin poder hacer nada. Fue un día malo, pero al día siguiente la susodicha aparece en mi puerta con una Jumbo Jet ¿Cómo se le ocurre ah? ¿Una Jumbo? ¿Tengo esa imagen de chico fácil? El orgullo me duró 15 min, volvimos y ella es la que alegra mi vida este año, pero esa es otra historia (muy linda por cierto) que no pienso contarles por acá.


Iban a ser cuatro historias, pero la verdad me dio flojera, la misma que tengo de concluir esto. Aunque ahora que lo pienso, esto no es una historia, ni una queja, mucho menos una enseñanza, por ende, no debe tener ningún tipo de conclusión.

Espero les haya gustado saber cómo me encontraba cuando hice las entradas mas leídas de mi poco conocido blog, es raro dejar las cosas inconclusas y más cuando viene de alguien que nunca deja de hablar… 


domingo, 28 de octubre de 2012

Acontecimientos de una Pasarella.


El sonido de los grillos carentes de sueño cubría completamente el esplendor de esa peculiar noche, digo peculiar porque era diferente a todas las que normalmente transcurren frente  a la casa de Manuel.

El repartidor de periódicos que siempre pasaba de forma fugaz pero sigilosa, lo que le ayudaba a no perderse ningún detalle de todas las “joyitas” que aparecían en la pasarela del vecindario –o la acera, no nos extendamos- cambió su nombre a “lentitud” se quedó inmóvil y anonadado de lo que sus ojos percibían.

Juan, el borracho que siempre llegaba con algarabía cada madrugada –no había una noche donde no se escucharan gritos desesperados de su esposa y sus dos hijos- esa noche apareció en la escena totalmente sobrio y vestido de traje, aparentemente había tenido un día complicado en la oficina.

Laura, la chica “alegre” del vecindario, se convierte en la hermana menor del dios del rayo Zeus cuando se estaciona el taxi frente a su casa, normalmente es lo que hace, y esos pocos segundos son los que aprovecha el repartidor  para analizar que curvas de su marcado cuerpo se vieron esta vez. Algo parecía estar mal, su acostumbrada rutina no se vio esa noche, caída en llanto y sentada en la “pasarela” del vecindario parecía ser su nueva versión.

Manuel se encontraba muy desinteresado por todo eso que sucedía frente a su casa, no le veía precedencia alguna. Solo esperaba el momento donde su eterno e imposible amor hiciera su entrada triunfal, cosa que nunca pasó.

Se desesperó al no ver a su eterna fantasía llegar, en ese preciso momento despejó toda la cortina que cubría la ventana de su habitación y así, buscar respuestas. La impresión fue mucha, todo ese silencio y sucesos de cosas “anormales” solo fueron producidas por una tragedia.

La ambulancia no se hizo esperar, llegó y con ella se llevó el cuerpo de la mujer que a Manuel llenaba tanto de deseo... nadie supo a ciencia cierta que sucedió.

Repartidores demorados, borrachos completamente sobrios y putas desconsoladas. Definitivamente fue una noche diferente a las demás. 


domingo, 14 de octubre de 2012

Mira que en Barranquilla se celebra así: Parte I Eventos Religiosos.



Siempre he querido dar a conocer mi forma de ver las cosas sobre como celebran todo en esta ciudad. La verdad no sé si es solo acá o pasa igual en todas las partes de este colorido país –No he salido de este pueblo, soy un montañero-  pero me atreveré y  hablaré de algunas costumbres que tiene la cultura Caribe para celebrar. En esta oportunidad, las cosas religiosas…

No recuerdo que en la biblia hablaran de celebrar fiestas de santos con Diomedes y Ron.

16 de Julio, fecha recordada y mencionada por todos en esta ciudad, y es que como no saber, si 9 días atrás la pólvora y música poco llamativa para varios, imponen su reino de manera forzosa en lugares donde algunos –me incluyo sin pensarlo- buscamos paz y silencio después de una rutina de más de 8 horas en un escritorio en el cual no cabes por ser desgraciadamente alto.  “¡Que viva la virgen!” “¡Tómese un trago compadre! ¡Que viva!” “¡Ahí viene la Virgen!”.  Como estas, entre otras, son algunas de las expresiones que se escuchan en esa novena que finaliza con bloqueos en las calles, mucho alcohol y la música del gran Diomedes a todo volumen.

Señores católicos, en este punto de la conversación le doy la razón a sus amiwis “evangélicos” o los llamados en esta época post-moderna “Cristianos”. ¿Por qué? ¡Sencillo! Nunca los he visto celebrando el día de algún santo –sé que no creen en eso, no soy tan bruto- o alguna festividad religiosa con toda la reserva de Old Parr, todas las cajas de cerveza de la tienda más cercana y la mayoría de decibeles que puedan soportar sus equipos de sonido. Con esto no estoy diciendo que estoy del lado de ellos (los siempre sinceros evangélicos), yo se que con el dinero de los diezmos que los más pobres  entregan con todo su esfuerzo, los pastores montan sus negocios y tienen a sus hijos estudiando en los colegios de la alta alcurnia, pero esa es otra pelea que tengo cazada, la cual no explotaré hoy, así que regresemos a la idea principal.

 ¿Qué se consigue con esto? ¿Es parte de nosotros el festejar la fiesta de un santo de esta manera? ¿Dándole traguito a la virgen le perdonaran los pecados? ¿En la biblia dice eso? Claro, como Jesús tomó vino en la última cena, eso les da derecho a ustedes de acabarse todo el ron que se les pase por las narices, ¿cierto? “Ah pero es que eso solo pasa en el sur y son todos los choferes de buses, ¡Uish! ¡Los atarvanes esos!” más de una persona seguro está diciendo eso, y es verdad. En el sur es donde se ve esta llamativa celebración, pero no nos escudemos con eso de la “cultura” que cada persona tiene para celebrar y sobrellevar las cosas, no me crean tan caído del zarzo.

 Siempre me he preguntado que piensa la iglesia de este tipo de celebraciones tan originales que realiza su pueblo católico. También me pregunto muchas veces si ya Diomedes ha quedado absuelto de sus pecados por hacerle semejante canción tan pegajosa a la virgen del Carmen.  Son muchos interrogantes los que tengo, la mayoría sin respuestas. Pero ¿Qué se puede hacer? ¡Nada! Así es el costeño, tomamos hasta en un velorio, nos reímos de la desgracia del otro, bailamos hasta con una bulla de tapas de olla, así somos. 

Continuará…  

Espere la segunda parte, nunca falta la marimonda. 


domingo, 23 de septiembre de 2012

“Eres como mi hermanito menor”


Con esa frase más de una me ha salido, y las entiendo, es completamente normal. Si yo fuera mujer y un hombre de mi edad y con la misma apariencia que yo (soy un mata años, lo acepto) me insinúa sus intenciones de conquista, soltaría una carcajada y le diría: Hey Alejo,  eres como mi hermanito menor.

¿Duele que nos digan eso? ¡¡Claro que duele!! Tu ego y orgullo masculino, de macho alfa según una triste serie-comedia del canal de las tres letras  se ve afectado de tal manera que lo único que sale de ti en ese instante es una leve sonrisa de pena e inseguridad, la cual intenta disimular la vergüenza tan grande que estas pasando y sintiendo en ese tétrico momento. “Tranquila, no pasa nada, solo dije eso para ver tu reacción. Pero si me das papaya*…mejor dicho” es la única frase que se me puede ocurrir en ese momento para intentar salvar la patria, pero ese barco ya zarpó, ya se burlaron de ti, te ultrajaron, te timaron y nada se pudo hacer.

Conseguir pareja de tu misma edad, si eres un estudiante universitario de últimos semestres que aún no ha conseguido trabajo –sin mencionar que te piden cédula hasta en un bingo debido a tu cara ausente de bigote- es muy complicado. Por lo general a todas le gustan con una vida formada (preferiblemente casados o divorciados, no me pregunten por qué) al ver y conocer esta situación, ¿Qué queda para nosotros los recién graduados con ganas de comernos el mundo?  Todos conocemos la respuesta, no hay nada diferente, pero de igual forma me he animado a contarles algunas de las muchas variables que se pueden presentar:

Mirar hacia abajo: no hablo de mirarse los calzones y cerciorarse si de tanto verano su amigo aún presenta reacciones, sencillamente dese media vuelta y mire la población femenina que está tres o 4 años más abajo que usted. Seguramente conseguirá algo estable y sin tanta presión –no le exigirán un carro, tranquilo-

¿Retroceder? ¡Nunca! ¿Rendirse? ¡Jamás!: debe ser tu lema sin ninguna duda si escoges este largo y culebrero camino –sé de lo que te hablo- prepárate para ser rechazado, burlado, no tomado en serio, escuchar respuestas al estilo “pero te veo como un amigo” o la misma que lleva por título este escrito. Es duro, lo sé, pero seguramente de tanto insistir algo consigues, aunque las estadísticas y resultados están en tu contra, ¡mucha suerte valiente!

¿Has considerado la religión?: después de tantos fracasos no parece muy descabellada la idea, ¿cierto? Sé que a más de uno le quedará sonando, y seamos sinceros tu y yo sabemos no está tan alejada de la realidad que vives, estas solo, desesperado, con ganas de amor y cariño, busca a Dios. El es la solución.

Vámonos de safari: el nivel de desesperación es inmenso, has intentado todo. No desgastes tus últimos recursos con personas que te ven como “el hermanito menor” adéntrate a la jungla y consigue cualquier bestia, seguro conseguirás algo y saciaras tus deseos contenidos y reprimidos. Pero cuidado y la terminas amaestrando, ya que, si eso pasa tu problema a futuro será el descifrar como alejarte de ella y su manada. Son peligrosas recuerda.

El arte de cortejar a una mujer de tu misma edad no existe, pero existen ciertos trucos. Bueno en realidad no son trucos, herramientas sería el nombre ideal. ¿Tienes carro? ¿Solvencia económica? ¿Un círculo de amigos de planes diversos? ¿Aire acondicionado en tu cuarto? ¿Eres el hermano mayor de la familia? Si posees estas cualidades –además de una ex novia mucho menor que ella para que se sienta más interesante la señorita-  no te costará conseguir una mujer de tu misma edad, pero si no posees ninguno de estos “dones casi que divinos” no pierdas tu tiempo, solo serás un amiwis* más

Papaya: una fruta con la facultad casi que única de poder usarse en diferentes contextos donde dejas ver entre líneas el deseo de hacerle algo (sea amoroso o no) a una persona, o un animal, según tus ideologías y creencias.

Amiwis*: si una persona del sexo opuesto usa esta expresión para comunicarse contigo, olvídate de cualquier intento de contacto visual o virtual. Eres un amigo más.

domingo, 26 de agosto de 2012

“Cuentos de los Hermanos Rolongo”


Inmunidades falsas y otros demonios…

Sábado por la noche, y junto a la seguridad de saber la fecha con hora exacta y todo lo que lo complementa, estaba también la certeza de que nada ni nadie –inclusive tus ojos- llamaría mi atención de la forma como lo lograste ese mencionado día. Ojos que combinaban perfectamente con la ropa que llevabas puesta y con tu sonrisa, la cual no pude dejar de apreciar en lo que fue de la noche. ¿La sonrisa? ¿Qué tiene que ver ella al momento de comparar mis ojos con lo que llevaba puesto esa noche? –seguramente te preguntarás- pues, ¡sencillo! Era igual de blanca y reluciente a lo poco de blanco que pude notar en el fondo de tus ojos, digo lo poco porque casi toda mi atención se iba en determinar la tonalidad exacta de ese color que con tanto orgullo llevas en tu mirada. –dure toda la noche y creo que aun me sigo preguntando cual es la tonalidad exacta de tus ojos-

No había ningún plan, nada premeditado. El haber cruzado unas cuantas palabras nocturnas días previos a ese encuentro, me hicieron pensar que  esa inmunidad de la que tanto presumía no se vería afectada, es decir, no corría ningún riesgo con tu cercana presencia –Dios que mentiroso soy- una desconocida mas  con la que bailo y comparto momentos una noche ¡ese era el plan!

De momentos incomodos y primeros bailes algo torpes a conversaciones al oído donde el único adjetivo con lo que se podía calificar ese momento sería “interesante” pasó nuestra noche –sabes muy bien que no fui el único que percibió todo esto que te relato acá- la cual se ponía mas a nuestro favor cada que una canción nueva sonaba. No vale la pena relatarte ese momento, ese espacio, que espero no sea el ultimo ni único que viva a tu lado –me aterra lo cursi que suena eso, pero no encontré mas palabras- lo que si importa y realmente interesa es lo que después de ese momento surgió, una confianza rara pero muy saludable para ambos, al menos yo lo veo así.

De esa inmunidad  de la cual presumía momentos previos de conocerte te tengo que decir... Adelante ¡¡búrlate!! Puedes sentirte victoriosa. Fue muy fácil derrocar mi legado, mi filosofía, mi pensamiento. Lo que si ha sido difícil y complicado de lograr es sacar de mi cabeza ese momento, ese instante, donde presumía  y te decía en tu cara “yo soy inmune a ti” pero mi cuerpo y mis acciones me hundían en la mentira, ya que lo único que pedían era sentir tus manos y rodear tu cintura –tantas mentiras en una noche, en serio Dios, perdóname-

Así resumo este cuento, ¿conclusión? Mi inmunidad se fue corriendo desde el momento en que te vi sentada en frente mio, me dejó solo y sin saber que hacer –puedes reírte, yo lo estoy haciendo mientras escribo estas líneas- y bueno ya sabes que pasó gracias a esa cobarde inmunidad, no hace falta volverlo a repetir. 

Un profesional más…


Sin duda el grado de la Universidad es aquel donde la alegría nos absorbe. El mas nerdo se vuelve extrovertido, las mujeres todas se sienten divinas, los profesores creen que hicieron un buen trabajo, saludamos hasta al celador, en fin. Son muchas las situaciones que se presentan y que logran maquillar el miedo que tenemos todos y cada uno de los que recibimos ese diploma con una sonrisa de oreja a oreja. Esto contrasta totalmente con el grado de bachillerato, que el sentimiento apoderado del lugar es la nostalgia de dejar el lugar donde creciste, hiciste amigos, morboseaste a la primera mujer –recuerden mi enfoque masculino en mis escritos-  sin que se diese cuenta, etcétera. 

Pues si, como les venia contando –para no desviarme tanto, ya que cuento con pocas líneas- a las pocas horas de graduarnos llegan miles de preguntas a la cabeza “¿En serio soy contador?  Si se graduó el Yeison ¿Por qué debo sentir miedo yo? ¡Soy un AS delante ese man!” “¿será que me equivoqué de carrera? Yo creo que debí haber escogido Negocios y Finanzas, ¡¡LA CARRERA DEL FUTURO!!” Y todas nos llevan a una misma conclusión: ¡miedo!

No hay trabajo, o si lo hay no lo consigues en tu área laboral, los del Sena nos pegan adelante siempre, hoy día es más fácil que una mujer bendecida –las llamadas Full Equipo- consiga trabajo antes que un hombre. Esas y muchas otras situaciones nos llevan a la conclusión que es totalmente normal sentir miedo, y que lastimosamente en la calle y ante todo el mundo eres y serás “un profesional más”. 

martes, 24 de abril de 2012

Cuentos de los hermanos Rolongo: Parte I



“Esteban” es un personaje producto de la imaginación del autor. Cualquier parecido con la realidad créanme que es pura coincidencia.  @Futbolsocial no se hace responsable por la sensación causada en el lector después de leer esto –tienen vía libre para culparme sólo a mí-. Sobra decirles que estoy relatando en tercera persona.


Un día antes del “Clásico”

¡Mañana es el mejor  partido del año!! Que digo del año, ¡del siglo! Gracias Dios por crear tan maravilloso deporte,  por hacerme hincha de tan grandioso equipo (nótese el sentido de pertenencia) nadie me quita del televisor mañana a la 1 Pm, ¡nadie! Eres grande Mou, pero no más grande que el equipo que diriges, sé que conseguirás al menos dos títulos este año, ¡sos grande! –Por lo menos ya posee más de dos nacionalidades en este lapsus de tiempo, español y argentino-. Esos “Culés” no van a ver el balón mañana en su “campo nuevo” y den por perdida la liga, la champions, ¡todo! Este año es del Madrid.

¡HALA MADRID! -no recuerda exactamente que significa pero igual lo grita-, volveré de color merengue el TimeLine de mis seguidores en Twitter (creen que ese partido es el centro del mundo, y al ver que sus periodistas favoritos están expectantes también, se sienten grandiosos). Mira mamá, Marito Kempes le dio RT a mi Tweet. Sí madre, el jugador de Argentina, tú eres vieja lo debes recordar, ¿cierto? -ni a su madre respeta-  ¡Hoy es el mejor día de mi vida!, ah no, mentiras. ¡Mañana es el mejor día de mi vida!
Esa noche, Esteban  durmió muy contento, soñó que había hablado con “Mou” antes del partido y él había sido el primero en escuchar el once inicial (algo sin precedentes para estos hinchas, sentirse el  número 1)

El día del “clásico”

Suena el teléfono* ¿buenos días?  –hola Esteban, ¿como estas? Bueno espero que muy bien, seré concisa, tienes una hora para presentarte en la oficina, tenemos inventario y es obligatorio que estés- ¡¡NOOOOO!! No me haga esto jefa, llevo un año entero esperando este partido, ¡necesito verlo!- cuelgan el teléfono sin dar alguna explicación- *

¿Qué hago? Necesito ver ese partido, me desocuparé rápido y me inventaré cualquier excusa para salir temprano, acá pocos conocen mi gran devoción por mi equipo –pobre iluso, todo el mundo sabía su problema de fanatismo- así que actuaré normal, leeré twitter para informarme de lo que pasa –grave error, ya que por este medio dicen las horas que restan como lo hacen cuando el año va a terminar, su impaciencia y desespero aumentará-.

Ya no aguanto esta cuenta regresiva, guardaré el celular y me enfocaré en terminar rápido esto, no puedo perderme ese partido, ¡es tu fin Barcelona! –Si desea imagine una leve risa malévola y demente, puede funcionar para imaginar la situación- hoy Cristiano hará dos goles y Pepe no dejará en paz al “enano” ese, ¡eres grande! ¡Somos grandes! ¡HALA MADRID!... pero, yo estoy acá encerrado en este inventario y no veo la hora de terminar, no sé que hacer tío, ¡joder! –Identidad totalmente perdida, momento cumbre donde su nacionalidad española  sale a flote-

Ya sólo falta media hora para que comience, lo pondré acá en la oficina, tiene que servir. Hablaré con todos estos “culés” y los convenceré de ver el partido. ¡Al diablo el inventario! Bueno, no quiero problemas con mi jefa, mejor  termino el último conteo y me dedico  solamente a ver el partido. ¡Qué inteligente soy, lo lograré!

Esteban no contaba con que el internet de su empresa tenía demasiadas restricciones, ¡claro! ¿Qué persona con la razón totalmente perdida puede pensar dos segundos y darse cuenta que está en una empresa?

Al final Esteban  no pudo ver el partido, además perdió el trabajo, ya que su desespero lo llevo a gritarle a todo el personal “los culés iban a quedar en vergüenza hoy” –y fue así, para fortuna de él- “esto no sirve de nada, el Clásico es mucho más importante” lo que tuvo como consecuencia su despido y una pregunta al aire ¿valió la pena? –Sí, claro que sí, los culés perdieron no pudieron con nosotros, ¡HALA MADRID!, diría Esteban o alguno de ustedes iguales a él-

El fanatismo es más grave de lo que parece. Ustedes pensarán: “pero esto no le hace daño a nadie” “un problema real son los desadaptados que matan y destruyen por un equipo” “en Colombia no hay nada bueno, ¿voy a volverme hincha del Itagüí?” y tal vez tengan razón, pero entonces ustedes viven el fútbol de una forma diferente, no hay nada más placentero que gritar: “oye arbitro hijode”… en un estadio lleno, o ver como entra un golazo de tiro libre en semifinales y abrazarse con el que está al lado –intenten ubicarse siempre cerca de una mujer, no querrán que los miren raro – Formas diferentes de ver las cosas, para gustos los colores como dicen los mas sabios maestros urbanos del sur.

Disfrutar lo que se puede ver en vivo y en directo, eso si es pasión. Sentir admiración por alguno que otro equipo, pero sin llegar al punto de parecer un lunático. Y lo más importante en estos momentos, analizar a los  “Estebanes” que se desviven por equipos que tal vez nunca verán y así entregar cada semana los resultados de dicho análisis escribiendo algo nuevo. 



Esperen la versión “barcelonistica farandulera” de este clásico (para mi y para muchos el Barca solo es una moda) relatando la historia de Marianita, la niña de 15 añitos hincha del Barcelona.